BS Asesores Energéticos

AddThis

Certificado energético: inconsistencias, aspectos oscuros y puntos de mejora.

Hace casi un mes que se aprobó el Real Decreto de certificación energética y alguna semana desde que se publicó en el BOE. Ahora que hemos tenido tiempo de analizarlo y compararlo con los borradores anteriores, creo que podemos emitir un dictamen sobre el texto definitivo.
 
 
Como en todas las normativas que buscan un beneficio medioambiental, siempre queda la sensación de que se podría haber sido más ambicioso y haber aprovechado la oportunidad para aspirar a lo máximo y no quedarnos en consensos de mínimos. Pero también es cierto que este ya famoso Real Decreto 235/2013 de certificación de eficiencia energética de edificios ha sido objeto de encarnizados debates y ha creado un nivel de expectativa como  seguramente ningún otro Real Decreto de corte técnico en la historia. Al final, se ha buscado agradar a todas las partes involucradas, pero en mi opinión se ha conseguido un nivel bastante alto en el grado de adhesión al espíritu que marcaban las directivas europeas (del 100%). Aun así, hay algunas sorpresas negativas, aspectos poco claros y puntos de mejora.

Certificado energético: un grave error que se está cometiendo

El pasado 5 de abril el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto de certificación energética de edificios, cuyo texto definitivo fue publicado ayer en el BOE. En próximos artículos me detendré en el análisis de la norma finalmente aprobada, pero hoy prefiero centrarme en un detalle que considero de extrema importancia y que los profesionales del sector, en mi opinión, no lo estamos gestionando bien.
 
A pesar de no conocer el contenido del Real Decreto hasta ayer, y de que la obligatoriedad de su aplicación no llegará hasta el 1 de junio, algunos interpretaron su aprobación hace 9 días como el pistoletazo de salida de una carrera contrarreloj (los que comenzaron entonces a realizar acciones comerciales para ofrecer sus servicios) y otros como un punto de avituallamiento en una maratón (los que llevan ya meses realizándolas).

Aprobado por fin el certificado energético

¡Nunca es tarde si la dicha es buena!

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de hoy se ha anunciado oficialmente que se ha aprobado el certificado energético.

Esta nueva norma, aplicada desde el 2009 en todos los países de la Unión Europea, obligará a que todos los inmuebles que se encuentren a la venta o en alquiler previsiblemente a partir del 1 de junio de 2013 deban disponer de la correspondiente certificación energética.
 

Certificado energético: las 10 cuestiones que realmenten interesan a la gente (2º parte)

En la primera parte de este artículo sobre el certificado energético os presentaba las preguntas más habituales que recibo de la gente. Quiero puntualizar que no me refiero a los profesionales del sector inmobiliario (alguno hay, pero son los menos) si no al ciudadano corriente. En esta segunda parte me gustaría realizar un ejercicio conjunto con todos vosotros, los profesionales del sector, y que juntos tratásemos de definir un argumentario realmente eficaz que podamos utilizar para presentar a la sociedad la certificación energética. Preferiría recibir vuestras ideas a través de la opción de comentarios de este blog, mejor que a través de la redes sociales que suelo usar para su distribución (principalmente Facebook, Google+ y LinkedIn), pues así cualquiera podrá tener a su alcance ese conjunto de ideas o argumentos que entre todos generemos.

Yo, como profesional del ahorro de energía, os voy a contar las respuestas y argumentos que suelo aportar a los ciudadanos que me hacen las preguntas tan "particulares" que os conté. Por supuesto, aunque vuestras ideas o argumentos no estén relacionados con estas cuestiones, serán igualmente (seguramente más) bien recibidas. Para hacerlo más ameno, voy a redactarlo como si se tratase de una conversación entre el propietario de un inmueble que quiere ponerlo a la venta o en alquiler y yo, tras haberle explicado los fundamentos del certificado energético. Comencemos: